miércoles, 12 de mayo de 2010

Mito 8: Una caloría es una caloría

Este es un mito muy extendido, incluso por nutricionistas y médicos de la vieja escuela. Lo que viene a decir es que para perder peso (o por extensión ganar músculo) lo importante es la cantidad de calorías que entra al cuerpo y la cantidad de calorías que salen del cuerpo. Es decir:
Si comes menos calorías de las que quemas, perderás peso. Por contra, si comes más calorías de las que tu cuerpo necesita, engordarás.
Esta afirmación en si misma, no es falsa, el problema es que suele usarse de forma tan simplificada y simplista que lleva a terribles errores, incluso entre los expertos en nutrición. Es un error y la base de una disputa entre la vieja y la nueva escuela en el campo de la nutrición, y como siempre, los que lo pagamos somos quienes realmente sufrimos el problema y las consecuencias.

La base de esta teoría, que a título personal considero un mito, es que lo importante es contar las calorías que tomas y consumes al día, sin importar realmente su procedencia. Se basan en estudios de los que se concluye que si reduces X Kcal al día, perderás Y peso.

El problema de esta (desfasada) teoría es que no tiene en cuenta los efectos de los macronutrientes en el organismo. Así, aunque 25 gramos de proteína de pollo y 25 gramos de azúcar nos proporcionen la misma energía (4 Kcal * 25 gr = 100Kcal), nuestro cuerpo no reaccionará igual ante ambas sustancias.

Los macronutrientes (grasas, hidratos de carbono y proteínas) tienen efectos muy distintos en el organismo a través de incontables variables. Por ejemplo, afectan a la producción hormonal (insulina, leptina, glucagón, etc), afectan al hambre y el apetito, tienen diferentes efectos térmicos a la hora de producir calor, diferentes efectos de desacople de las proteínas, y así podríamos continuar con diferencias que incluso desconocemos en la actualidad. Incluso distintas fuentes o concentraciones de los mismos macronutrientes pueden generar efectos muy distintos entre si.

Nuestro organismo es un sistema muy complejo lleno de variables.

Pensar que una caloría es una caloría, proceda de donde proceda es infantil. ¿Va a reaccionar igual nuestro organismo al darle 100Kcal de grasas saturadas que al darle 100Kcal de grasas insaturadas? NO. ¿Va a reaccionar igual nuestro cuerpo al darle 20Kcal de azúcar que 20Kcal de avena? NO. ¿Va a reaccionar igual nuestro cuerpo al darle 200Kcal de pollo que al darle 200Kcal de carne de cerdo? NO.

Existen muchas dietas basadas en este falso principio. Incluso muchos productos que se venden con esa premisa como light o ideales para perder peso.

No hay que obsesionarse con las calorías, en su lugar hay que fijarse bien en los macronutrientes que tomamos y buscar una alimentación lo más equilibrada posible.

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