sábado, 22 de mayo de 2010

Diario - Día 132

Han pasado algunos días más y las cosas siguen de forma parecida. Mi peso y mi porcentaje de grasa corporal se mantienen sin mucha variación tras el parón por culpa de la espalda. Ahora ya me molesta menos, pero aun siento el músculo dolorido.

Cada pocas horas intento hacer algunos estiramientos, y la verdad es que me alivian mucho la tensión. Por trabajo tengo que estar mucho tiempo sentado en la misma posición, así que debería hacer más estiramientos a lo largo del día de forma general.

Me he dado cuenta de una cosa, lo que me impulsa a seguir perdiendo peso y a comer bien son las pesas. Disfruto haciendo los ejercicios de pesas y tengo muchas ganas de empezarlos de nuevo. Sin embargo, estos últimos dos días he sido incapaz de hacer cardio. No disfruto con el cardio, no me atrae tanto. Mañana por la mañana me he programado una buena sesión de una horita, así que espero no faltar a esa también.

Todo este lío de la espalda me ha trastocado la rutina a la que estaba acostumbrado. No solo me afecta a las ganas de hacer cardio, sino también a la fuerza de voluntad para comer correctamente. El estar pendiente de un horario para comer y no comer, me ayuda a controlar más la ansiedad. Ahora que no lo cumplo tan estrictamente me siento con más hambre, y al final tengo la sensación de que como más. Afortunadamente no tengo nada "malo" para comer en la cocina, así que minimizo un poco los daños.

Mañana intentaré reiniciar también la rutina de escribir todos los días y prepararé algunas entradas para la semana que viene, que tengo el diario un poco abandonado.

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